A través de mis lentes: 15/2/09 - 22/2/09

miércoles, 18 de febrero de 2009

El día del juicio intermedio - I. Políticos

Como medida urgente para ver si acaso empezamos a obtener mejores calificaciones a nivel nacional en materias básicas para el desarrollo de un pueblo, como son la ética y la moral, se propone que la campaña “Recuperación del buen comportamiento” inicie, por tratarse de la capital y no porque sea el foco de infección, en San José. Se pretende dar algo tipo “permiso de circulación para ticos” y comprobar así, si nuestro subdesarrollo se debe además a deficiencias en materias que seguramente por iniciativa propia nos eximiríamos de por vida. Los primeros llamados a solicitar su “marchamo” son los políticos, iniciando ojalá por aquellos que no tengan manchado el expediente de la ética y moral, para así dedicarles el espacio y tiempo necesarios a aquellos que sí lo merecen. Para aligerar el auto-examen y saber así qué tan grave es la situación propia, se definen parámetros mínimos a cumplir y se da un diagnóstico tipo “Riteve” donde aparecen faltas graves y leves. Se aclara de antemano, que todos los costarricenses mayores de edad, sin excepción, están en la obligación de portar dicho permiso, por lo tanto, deben estar atentos al llamado en todos los medios de comunicación del país para asistir el día que corresponda a su profesión, ocupación o cualquier otra clasificación que se haga por conveniencia del proceso.


Entre las faltas graves para la clase política se citan algunas como:

- Cobrar un honorario extra aún tratándose de un “camaroncito” de fin de semana.

- Utilizar el carro del trabajo para darle una vueltita a la “amiga/o” que últimamente está necesitada/o de atención o incluso cuando se trate de pasar a comprarle el diario al supermercado. Nótese que esta situación pudiera confundir hasta a los más audaces, pues se pudiera interpretar como una acción noble y desinteresada.

- Ser el buchón del grupo y pedir champaña durante una comida en restaurante, cuando es otro el que paga – peor aún, si es el ciudadano común y corriente (usted o yo) el que adeuda la cuenta. En este caso, la pena a aplicar es una invitación a por lo menos 3 familias completas de La Carpio, al mismo restaurante, con los mismos platos y bebidas, pero pagando de su propio bolsillo. Además, será necesario que estén los medios de comunicación como testigos de que la pena se ha cumplido a cabalidad y para que participen del brindis por la lección aprendida.


- Hacer chorizos –no para vender que sería lo mejor que podría pasar en tiempos de vacas flacas- sino, para evadir pagos de seguros, cesantías, vacaciones etc. de María, la encargada de recoger todo tipo de trapos sucios.

Las faltas leves pueden ser:
- Manejar por despiste total el día de entrada de clases con la placa que NO debe circular y hacerse pillar por el tráfico. La falta se convierte en grave si en lugar de llamar a Telenoticias para que sean testigos de lo justo que es uno al reconocer la falta, se hace pillar por Canal 6, pagándole al tráfico. Peor aún, por pinche, si lo que paga son menos de 5 mil pesos.

- Aceptar un “cariñito” por simpatía o por excelentes labores durante algún viaje oficial y reconocer apenas regresa al país que se cometió el error y enmendarlo. Si por el contrario son los medios los que dan a conocer el hecho, aún tratándose de una típica: “se me fue la pajarita”, toca hacerle frente al castigo de una falta grave.

Este es un extracto del manual que puede que se encuentra en http://www.100enconducta.com/


Como nadie discute que con el ejemplo se predica, convertiremos a este pueblo en un nido de ejemplares predicadores. Para dicho fin, se han creado labores para que los culpables tengan la oportunidad de devolver al pueblo todo lo que “han tomado prestado”, o sino al menos aprendido y así puedan enmendar la falta y volver a intentarlo una vez cumplido el castigo. Entre los trabajos sociales se encuentra la recolección de basura en la capital en horas de la noche –se imaginan a doña Clara encaramada en el camión agarrando las bolsas con los restos de los restaurantes que recoge alguna otra figura pública que fue agarrada con las manos en la botella?, para aquellos que por ser muy trabajadores, quieren seguir ejerciendo su labor durante el día, sin interrupción. Otros trabajos que puede servir de comodines para estas situaciones son: dar lecciones de ética en alguna escuela en Pavas -aplicando ejemplos de la propia vida-, enseñar técnicas de superación personal en La Carpio -utilizando también en este caso, las tan valiosas experiencias personales-, limpiar el cauce de algún río contaminado con niños de escuelas asistiendo a la gran lección de cómo se puede lograr ser un político de los que “se arrolla las mangas de la camisa” como dicen por ahí, entre otros.

Después de realizada cualquier labor para ganar la enmienda, se debe obligatoriamente pasar al menos una hora, a una casetilla tipo la del guarda de seguridad con un letrero que dice: “lección aprendida y superada” que se creará exclusivamente para que el pueblo entero pueda conversar con los afectados y demostrar su aprecio. Después de esta corta estadía, se hará entrega de un certificado frente a los medios de comunicación que dicta: fulanito/a de tal cumplió con lo impuesto y está preparado para intentar obtener nuevamente el “permiso de circulación”. En caso de que por algún motivo de fuerza mayor se fracase en la obtención de dicha “visa”, el ciudadano quedará en cuarentena y podrá circular únicamente dentro de su casa, quedando por fuera el navegar por aire o espacio cibernético, evitando así la contaminación del resto del pueblo.